El Puente de Carlos en Praga
El Puente de Carlos es un punto de referencia clásico en Praga. Constituye el bello enlace de estilo gótico que conecta el casco antiguo de la ciudad de Praga con Malá Strana y el Castillo de Praga. Camine por el Puente de Carlos y disfrute de la ciudad desde una nueva perspectiva al contemplar el agua, y disfrute de la vista propia de un cuento de hadas que atrae a turistas de todo el mundo.
La historia de Praga en el Puente de Carlos
Conocido anteriormente como el Puente de Piedra, este tradicional punto de referencia de Praga fue reconstruido en 1375 y recibió el nombre del Santo Emperador Romano Carlos IV. Desde entonces, el puente constituye un testamento de la singular arquitectura de la ciudad.
Peter Parler, arquitecto y amigo íntimo del rey, construyó un puente funcional que recibió el nombre de Carlos en su homenaje. No obstante, no fue hasta el siglo XVII cuando el puente fue decorado con treinta nuevas estatuas.
En la actualidad, hay setenta y cinco estatuas a lo largo del Puente de Carlos, como la famosa estatua de San Juan de Nepomuk. Se invita a los turistas a tocar las placas de bronce de la estatua. Se dice que esto trae buena suerte y que, de esta manera, los turistas se aseguran su regreso a Praga.
Lo mejor de Praga en el Puente de Carlos
Los turistas que caminan por el Puente de Carlos pueden disfrutar de lo mejor de Praga, todo en un solo lugar. Adquiera una obra de arte de un puesto de un artista local, deténgase para escuchar a los músicos que tocan en la calle o disfrute de una comida o bebida en algunos de los bares y restaurantes que se encuentran en uno u otro extremo del puente.
Deténgase en el puente al atardecer para contemplar una vista imponente de Praga o suba a las dos torres en los extremos del puente para ver Praga desde un ángulo diferente.
El Radisson Blu Alcron Hotel de Praga se encuentra a unos pasos del Puente de Carlos. Gracias a esta ubicación privilegiada, el hotel recibe huéspedes de forma constante. Por lo tanto, reserve hoy su estancia.